Anillamiento de aves en la Dehesa de la Villa

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Participamos en una actividad de divulgación del Ayuntamiento de Madrid consistente en anillar aves. Tuvo lugar una mañana primaveral en la Dehesa de la Villa en Madrid. Alfredo, un agente forestal de profesión, fue el amable y paciente monitor de la actividad.

Instalamos dos redes japonesas en el área de la Fuente de la Tomasa. Una vecina del barrio, Dolores, se unió espontáneamente a la actividad. Nos contó que el nombre del lugar hacía referencia al barracón de la Tomasa, aguas arriba. A él acudían conductores de camiones y chóferes para dar rienda suelta a sus urgencias.

Paisaje de fresnos, zarzas y pinos piñoneros en la Dehesa de la Villa
Paisaje de fresnos, zarzas y pinos piñoneros en la Dehesa de la Villa

Dolores decía que lo que hoy es un parque urbano ajardinado en su infancia era un retamar con pinos dispersos y muchos zarzales. Su padre solía cuidar los abundantes juncos churreros del arroyo. Los vecinos llaman “El Abuelo” a un pino piñonero singular por su tamaño.

Red japonesa para anillamiento de aves en la Fuente de la Tomasa
Red japonesa para anillamiento de aves en la Fuente de la Tomasa

De los tres lugares en los que el Ayuntamiento lleva a cabo la actividad de anillamiento el de la Dehesa de la Villa es el que menos aves se capturan.

Detalle de ala de gorrión común
Detalle de ala de gorrión común

Las plumas de esta gorrión hembra presentaban desgaste propio de un ejemplar de más de un año.

Gorrión hembra anillado en la Dehesa de la Villa
Gorrión hembra anillado en la Dehesa de la Villa

Esta hembra de gorrión común tenía al menos un año de edad la placa sin plumón, indicación de que está criando.

Alfredo desenredando un herrerillo capturado en una sesión de anillamiento
Alfredo desenredando un herrerillo capturado en una sesión de anillamiento

Los anillos llaman a los herrerillos comunos “enredillos” por lo mucho que se lían con las redes.

Herrerillo capturado entre zarzas de la fuente de la Tomasa
Herrerillo capturado entre zarzas de la fuente de la Tomasa

Este herrerillo común macho pesaba algo más de 9 gramos.

Además de las dos especies anilladas, vimos de cerca un mochuelo posado en pinos a media altura, un agateador común, un pito real, gorriones molineros visitando una caja nido colgada de un pino y numerosos vencejos, palomas torcaces, golondrinas, verdecillos, cotorritas argentinas, urracas y mirlos.

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